¿La fruta engorda? Mitos y verdades que debes conocer

Uno de los mitos más extendidos de la fruta para empresas y oficinas es que la fruta engorda. La fruta es uno de los alimentos más beneficiosos para la salud de nuestro cuerpo. Por culpa de mitos como este y de no saber si la fruta engorda o adelgaza muchas personas reducen su consumo de fruta sin saber las consecuencias que esto puede tener para su salud.

Para sacarte de toda duda, en este artículo te vamos a mostrar si comer fruta engorda, así como otros aspectos importantes si comer fruta por la noche engorda o si se puede llevar a cabo una fruta dieta adelgazar.

¿La fruta engorda realmente?

La respuesta corta y que a su vez está respaldada por la evidencia clínica es un rotundo no. No te preocupes. La idea que surge sobre si la fruta engorda se deba a una simplificación peligrosa que desconoce la realidad de cómo funciona el cuerpo humano.

Ningún alimento tiene por sí solo la capacidad de aumentar el tejido adiposo si no existe un superávit calórico sostenido en el tiempo. En el caso de la fruta, lo que ocurre es que tu cuerpo la procesa de una forma de lo más eficiente.

Para que te quedes más tranquilo existen muchos estudios epidemiológicos que muestran que aquellas poblaciones que cuentan con un mayor consumo de fruta presentan índices de masa corporal más bajos además de menos enfermedades metabólicas. Esto se debe a que la fruta es un alimento que cuenta con una densidad energética muy baja y, por el contrario, una alta densidad nutricional.

Cuánto engorda la fruta

Para saber cuánto engorda la fruta hay que analizarla. La gran mayoría de las piezas de fruta contienen entre un 80% y un 90% de agua, lo que significa que estás consumiendo un volumen considerable de alimento con muy poquitas calorías.

Para que la fruta te llegue a engordar tienes que comer grandes cantidades de fruta, algo muy difícil de alcanzar. Esto lo podemos ver mejor con un ejemplo. Una manzana tiene de media unas 80 calorías. Para alcanzar las calorías que tiene una hamburguesa industrial procesada, estas de la comida basura, tendrías que comerte unas 10 manzanas seguidas.

Gracias al poder saciante que tiene la fibra y el agua de la fruta créeme que te va a costar comerte esas 10 manzanas seguidas, por lo que difícilmente tendrás que preocuparte de ese problema.

Por qué existe el mito de que la fruta engorda

Este mito se debe especialmente a una mala interpretación de la fructosa. En las últimas décadas se ha utilizado en muchos refrescos y ultraprocesados jarabe de maíz de alta fructosa y se le vinculó con casos de obesidad e hígado graso.

El principal problema en este sentido es que la fructosa industrial aislada y la fructosa que se encuentra de forma natural en una pera o naranja actúan de forma diferente. En la pieza de fruta saludable esta viene acompañada de fibra, polifenoles, agua y micronutrientes que modulan su absorción, cosa que no sucede cuando la fructosa se aísla por completo.

El azúcar de la fruta: ¿es realmente un problema?

Para saber si el azúcar de la fruta es realmente un problema hay que diferenciar entre los azúcares libres, los que son añadidos, y los azúcares intrínsecos de la propia fruta.

Al comer una pieza de fruta entera la fibra ayuda a que el azúcar se absorba mucho más lento. Con esto se consiguen evitar los picos bruscos de insulina, por lo que el azúcar de la fruta no sería un problema para la salud metabólica de cualquier persona sana.

El problema con el azúcar es el que se encuentra en los alimentos procesados. Además de no contar con la fibra necesaria, estos alimentos suelen contar con una proporción de azúcar mucho más elevada y, por lo tanto, su consumo suele ser más peligroso.

Calorías de la fruta: ¿cuáles engordan más?

Como sucede con otros alimentos, hay frutas con más calorías que otras. A pesar de esto, las frutas más energéticas siguen siendo perfectas si quieres mantener hábitos saludables.

Algunas de las frutas con más densidad energética son el plátano, la chirimoya, las uvas o el mango. Estas frutas son ideales para momentos de alta actividad física.

Frutas con menor densidad energética serían la sandía, el melón, las fresas o el pomelo. Estas frutas cuentan con un contenido de agua altísimo, por lo que tienen muchas menos calorías, pero son capaces de saciar.

¿Comer fruta por la noche engorda?

Este es otro de los mitos alimentación más extendidos y, como sucede con el anterior, es falso. El metabolismo de una persona no se detiene por la noche y una manzana tiene las mismas calorías a las 10 de la mañana y a las 10 de la noche.

De hecho y, para romper mejor este mito, de igual forma que hay frutas que son energía natural, también hay otras que destacan por ser precursores de la serotonina y melatonina que ayudan a mejorar la calidad del sueño. Lo que engorda por la noche es el exceso de calorías totales del día.

Cuánta fruta se puede comer al día

Lo más recomendado es consumir entre 2 y 3 raciones de pieza al día. Realmente no existe un máximo, pero siempre se recomienda que la dieta sea variada. Una persona activa puede comer unas 5 piezas de fruta al día sin que esto tenga algún impacto negativo en su peso.

La clave a la hora de comer fruta es que procures variar los colores de la misma. De esta forma te podrás beneficiar de las diferentes ventajas que tiene cada tipo de fruta.

Beneficios de la fruta para la salud y la energía

Consumir fruta a diario es fundamental en cualquier dieta equilibrada y es muy bueno para la salud.

El aporte de fruta mejora tu salud intestinal gracias a la fibra prebiótica que alimenta a tu microbiota. Con esto se consigue también fortalecer el sistema inmunitario y ser más resistentes a las enfermedades.

Los aportes diarios de fruta también ayudan a regular la tensión arterial gracias a minerales como el potasio. Además, los antioxidantes que se encuentran en la fruta ayudan a neutralizar los radicales libres y retrasan el envejecimiento prematuro.

También mejora el estado de ánimo. Hay muchos estudios que demuestran que existe una correlación directa entre el consumo de frutas y verduras frescas y una reducción en los niveles de cortisol, por lo que es más fácil ser feliz y comer sano cuando hay fruta de por medio.

La fruta como aliada en el trabajo

La fruta puede convertirse en un gran aliado en el trabajo. La fruta oficina es perfecta para mantener una energía sostenida en el trabajador. Gracias a esta energía sostenida se consigue evitar los bajones de energía que se producen con los azúcares refinados.

Muchas veces la fatiga mental se debe a una deshidratación leve. Gracias al aporte de la fruta y azúcar se aporta el agua y el azúcar que el cerebro necesita para trabajar. Además, antes hemos visto también que ayudan a reducir el estrés, por lo que pueden aliviar a reducir la tensión durante una jornada complicada.

La fruta no engorda, el problema es el contexto

En definitiva, hay que romper con los grandes mitos y tener claro que la fruta es un snack saludable que se puede disfrutar a cualquier hora y que tiene grandes beneficios para la salud.

Tanto si quieres mejorar tu salud como la de tus trabajadores en la oficina, los beneficios nutricionales fruta están más que demostrados. Además, gracias a la gran variedad de frutas que existen seguro que no tienes problema en consumir una pieza de fruta que te guste o introducirla en una dieta equilibrada. Tu organismo te lo agradecerá.

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