No cabe duda de que la fruta es uno de los alimentos más recomendados dentro de una alimentación equilibrada, sin embargo, muchas personas no saben cuándo es el mejor momento para comer fruta.
Además de ayudarte con la fruta para empresas y oficinas, en este artículo queremos ayudarte a resolver algunas dudas, sobre todo saber si es malo comer fruta después de comer o si se debe comer fruta antes de las comidas.
Si te gusta la fruta en este artículo te vamos a entender mejor algunas de las afirmaciones sobre la fruta y también acabar con algunos mitos sobre la misma.
Fruta antes o después de comer: ¿existe realmente un momento ideal?
Realmente no existe un momento ideal para comer fruta. El impacto calórico, vitamínico o mineral que tiene una manzana o un plátano es el mismo a las 8 de la mañana que a las 4 de la tarde.
El metabolismo humano no funciona como un reloj fijo que penalice los alimentos saludables dependiendo de la hora, por lo tanto, la respuesta a esta pregunta es que el mejor momento para comer fruta es aquel que te resulte más cómodo y te asegure llegar a las porciones recomendadas.
No tengas problema en comer fruta antes de las comidas o comer fruta después de las comidas.
¿Cuándo comer la fruta? Factores que pueden influir en la elección
A pesar de que no existe un momento ideal a la hora de comer la fruta, sí que existen ciertos factores que pueden influir en la elección, por ejemplo, la relación entre la fruta y digestión.
Si lo que buscas es perder peso, el orden de los alimentos juega un papel muy importante. Esto se debe a que ciertas propiedades de la fruta son saciantes y, por ejemplo, comerlas a primera hora de la mañana te pueden ayudar evitando picotear entre horas.
Las personas que tengan digestiones lentas, acidez o sufran reflujo pueden notar diferencias notables dependiendo de cuando consumen la fruta, ya que existe una dilatada relación entre la fruta y salud digestiva.
Para el rendimiento deportivo los beneficios de la fruta también son importantes. Algunos atletas consumen ciertas piezas de fruta antes de llevar a cabo una actividad deportiva o durante la misma porque necesitan optimizar sus niveles de glucógeno para conseguir una energía rápida antes del entrenamiento.
¿Es malo comer fruta después de comer? Desmontando uno de los mitos más extendidos
Uno de los mitos más extendidos tiene que ver con que si es malo el consumo de fruta después de comer o no, sobre todo, por la falsa premisa de la “fermentación”.
Los que defienden esta teoría dicen que después de una comida copiosa rica en proteínas y grasas la fruta queda atrapada en el estómago hasta ser digerida. Al contener azúcares simples estos fermentan provocando gases e hinchazón abdominal además de una digestión pesada y aumento de peso.
Lo cierto es que la bioquímica digestiva nos dice que esto no es así. El estómago cuenta con unas condiciones de acidez tan severas que resulta imposible que se produzca una fermentación bacteriana.
Lo que sí que ocurre al comer fruta a diario después de comer es que la fibra ralentiza el vaciado gástrico, siendo esto no algo negativo, sino, todo lo contrario. Este es el motivo principal por el que la fruta de postre ni engorda más, ni se pudre, ni tampoco sabotea la digestión de un sistema digestivo sano.
Ventajas de comer fruta antes de las comidas
Comer fruta antes de las comidas tiene ciertos beneficios específicos. Uno de los que hemos hablado antes es el efecto saciante inmediato. Si buscas adelgazar y no quieres comer demasiado, una fruta saludable con efecto saciante te ayudará a llenarte antes.
Si comes fruta antes de la comida también tendrás un aporte hídrico previo, lo que repercute de forma positiva en tu sistema digestivo y también a una correcta hidratación general.
Los estómagos más sensibles también disfrutarán de la fruta antes de la cena, ya que uno de los fruta antes de comer beneficios es que al no mezclarse con comidas masivas o grasas se facilita la digestión.
Beneficios de comer fruta después de comer
Por su parte, comer fruta después de la cena o fruta después del almuerzo también tiene sus beneficios. Para empezar, se trata de un sustituto perfecto de postre de otros productos ultra procesados. El consumo de fruta después de comer es perfecto para desplazar a otros alimentos más perjudiciales como son las tartas o los helados por mucho que nos puedan gustar.
Al comer fruta como postre, después de comer, también se mejora la absorción de nutrientes. Algunas frutas, gracias a su alto contenido en vitamina C, multiplican la absorción del hierro no hemo presente en alimentos vegetales como pueden ser las lentejas o las espinacas.
Además de todo esto, cuando la fruta se consume al final también se facilita el control de la respuesta glucémica, por lo que es perfecta para mantener niveles de energía estables y también proteger la salud metabólica.
Cómo incorporar más fruta en la rutina diaria sin obsesionarse con el horario
La rigidez extrema en una dieta suele ser el camino más rápido al abandono. En lugar de estresarse pensando que se debe cumplir el intervalo perfecto para el consumo de fruta, lo mejor es centrarse en la accesibilidad y variedad.
Intenta distribuir las piezas de fruta a lo largo del día de forma orgánica, por ejemplo, incorporando unos pocos frutos rojos al desayuno, una manzana a media mañana para combatir el hambre o una rodaja de piña como postre.
Al final puedes crear un hábito a la hora de disfrutar de esta fruta natural sin caer en la obsesión de tener que comer fruta fresca en un momento determinado.
La fruta como snack saludable en el entorno laboral
Uno de los terrenos en donde la fruta saludable tiene más importancia en la alimentación es en el entorno laboral. Pasar muchas horas en la oficina puede acabar provocando hambre emocional y el consumo de snacks está a la orden del día.
Para evitar esto, disponer de fruta fresca en el trabajo ayuda mucho a evitar este consumo nocivo de alimentos. Además, no solo estarás sustituyendo el snack ultra procesado por algo mucho más saludable, sino que también estarás aumentando tu productividad y concentración gracias a los beneficios de la fruta.
A diferencia de los cafés azucarados o los refrescos, la energía de la fruta se libera de forma gradual manteniendo una concentración alta durante toda la mañana o la tarde.
Más importante que cuándo comer fruta es comerla con regularidad
En definitiva, no tienes que obsesionarte a la hora de comer fruta, lo más importante es comerla con regularidad.
Gracias a la gran cantidad de frutas diferentes que existen no tendrás problema en encontrar la adecuada para un momento del día en concreto. No te obsesiones si la tienes que comer antes, después o una hora determinada del día, aprovecha para comerla cuando te apetezca o tengas algo de hambre.
Escucha a tu cuerpo y si te sientes mejor comiendo fruta en el trabajo o antes de cenar, no hay nada malo en consumirla cuando quieras.