Que un empleado que cuente con una buena experiencia trabajando haga su trabajo de forma más efectiva y profesional es algo que no se le escapa a nadie. Las empresas deben velar por esta experiencia del empleado poniendo a disposición de estos todo lo necesario para lograrlo.
Pequeños aspectos como, por ejemplo, la incorporación de fruta para empresas y oficinas pueden mejorar mucho la experiencia de un empleado. Para ponértelo mucho más fácil aquí vamos a mostrarte qué es esto del employee experience y cómo puede esta employee experience estrategia afectar a tu negocio.
¿Qué es la experiencia del empleado y por qué es tan importante?
La experiencia del empleado es el conjunto de percepciones, sentimientos y vivencias que un empleado experimenta a lo largo de todas sus interacciones con la empresa. Estas interacciones van desde la primera toma de contacto con la empresa hasta el momento de abandonar la misma.
La experiencia del empleado abarca tres dimensiones esenciales dentro del entorno de trabajo que conviene analizar. La primera es el entorno tecnológico, es decir, todas las herramientas y equipos de hardware o software que permiten al trabajador realizar su labor sin impedimentos.
El entorno físico es la otra dimensión. Aspectos como unas buenas instalaciones con sillas cómodas, luz, espacios de descanso o condiciones de salubridad son importantes para la experiencia de los empleados.
Por último, el entorno cultural también es importante. Aquí entran en juego aspectos como la comunicación interna de la empresa, el estilo de liderazgo que se ejerce o el ambiente laboral. Todos estos aspectos pueden mejorar la experiencia del trabajador si son positivos.
¿Por qué la experiencia del empleado influye en el éxito de una empresa?
Existe una correlación directa entre el cuidado de la plantilla y el rendimiento de una empresa. Cuando la experiencia de los empleados es positiva en sus puestos de trabajo los beneficios se multiplican en cadena.
El bienestar laboral ayuda a que los trabajadores motivados cometan menos errores, resuelvan mejor los problemas y sean más ágiles o muestren mayores niveles de excelencia en su rendimiento.
El bienestar corporativo reduce también la rotación, por ejemplo, las bajas voluntarias y también sirve para atraer nuevos talentos. Esta satisfacción laboral también sirve para mejorar la experiencia del cliente ya que estos serán tratados mucho mejor por los empleados de la compañía.
Para terminar, la satisfacción laboral sirve para que haya menos absentismo laboral. Una experiencia positiva del empleado reduce los problemas relacionados con el estrés, la fatiga crónica o el síndrome de burnout.
Cómo mejorar la experiencia del empleado con acciones que generan un impacto real
Una vez que se tiene clara la teoría llega la hora de pasar a los hechos. Las empresas pueden llevar a cabo muchas medidas que sirven para mejorar la experiencia del empleado y lograr una buena motivación laboral.
Una de las medidas más eficaces es la de fomentar la flexibilidad y la autonomía. Introduce horarios adaptables o trabajo híbrido entre otras cuestiones.
A la hora de la gestión de la experiencia del empleado también debes procurar un liderazgo empático y accesible además de trabajar una comunicación transparente y bidireccional. La opinión de tus trabajadores siempre cuenta.
Otro aspecto que nunca falla para lograr la felicidad laboral es el reconocimiento de los méritos de los empleados. Reconoce y celebra los logros individuales y colectivos de forma visibilizada y justa.
Soluciones de experiencia del empleado para crear equipos más comprometidos
Hay muchas soluciones que se pueden llevar a cabo para mejorar la experiencia del empleado y crear equipos más comprometidos.
Soluciones como programas de onboarding para nuevas incorporaciones y que estas empiecen con buen pie dentro de la empresa, planes de formación y desarrollo profesional, sistemas de reconocimiento, encuestas de clima laboral, programas de bienestar, beneficios sociales, flexibilidad horaria…
La clave es diseñar todas estas soluciones teniendo en cuenta las características reales de la plantilla dentro del entorno de trabajo. No todos los empleados tienen las mismas necesidades y para lograr unos empleados comprometidos vas a necesitar adaptarte a diferentes perfiles si quieres lograrlo.
Cómo medir la experiencia del empleado: indicadores y métricas clave
Lo que no se mide no se puede gestionar ni mejorar. Como responsable de la empresa debes monitorizar con regularidad la salud de tu estrategia.
Hay diferentes aspectos que puedes tener en cuenta. El eNPS (Employee Net Promoter Score) mide la probabilidad de que los empleados puedan recomendar su empresa como un lugar excelente para trabajar.
Otros aspectos como la tasa de rotación voluntaria, el índice de absentismo, las bajas médicas o la participación de los empleados en programas internos pueden indicarte el grado de satisfacción laboral que hay dentro de la empresa.
Errores más frecuentes al diseñar una estrategia de experiencia del empleado
Uno de los errores más frecuentes al diseñar una estrategia de experiencia del empleado es pensar que dicha estrategia depende únicamente del departamento de Recursos Humanos. Todos son responsables, por lo que todos los departamentos influyen en ella.
Además, otro problema se produce cuando se diseñan estas iniciativas sin consultar previamente a los trabajadores, ya que ellos son los que principalmente se ven afectados por las mismas.
Otro error habitual es centrarse únicamente en acciones puntuales. Llevar a cabo un regalo en concreto o un evento corporativo puede ser algo positivo, pero la verdadera experiencia del trabajador se produce a lo largo del tiempo con acciones continuadas, por ejemplo, con buena conciliación laboral, aprendizaje continuo y flexibilidad laboral con teletrabajo.
El bienestar y la alimentación saludable como parte de la experiencia del empleado
El concepto de bienestar en el trabajo ha evolucionado hacia un enfoque holístico en donde se abarcan aspectos como la salud emocional, financiera, social y física.
Dentro del bloque físico, aspectos como la nutrición y el cuidado de los hábitos saludables ocupa uno de los puestos más importantes. Teniendo en cuenta esto, una empresa saludable facilitará a sus trabajadores los recursos necesarios para que estos cuenten con una alimentación más sana.
Proporcionar fruta fresca en la oficina es algo que requiere de muy poca inversión, pero que tiene muchos beneficios. Se trata de una forma perfecta por parte de la empresa para demostrar el cuidado y preocupación que tiene por sus empleados.
Además, esta fruta fresca también puede acabar con malos hábitos dentro del trabajo, por ejemplo, el consumo de snacks o productos ultraprocesados. Facilitar estas opciones de alimentación nutritivas también tienen repercusión en la vida del trabajador más allá del puesto de trabajo.
La fruta en la oficina: una solución sencilla para mejorar la experiencia diaria de los empleados
Ofrecer fruta fresca en la oficina es una de esas pequeñas acciones que se integran con facilidad en cualquier programa de bienestar.
Cuando los trabajadores disponen en su jornada laboral de fruta fresca suministrada por la empresa tienen acceso a una alternativa saludable cuando hacen una pausa o quieren tomar un tentempié.
El beneficio de esta fruta fresca no solo se limita a la alimentación, sino que también estás procurando una zona común donde los empleados pueden llevar a cabo conversaciones informales con otros empleados y mejorar las relaciones entre los compañeros.
Todos estos aspectos afectan al rendimiento laboral debido a que estás invirtiendo directamente en su bienestar.
Invertir en la experiencia del empleado es invertir en el futuro de la empresa
En definitiva, la experiencia del empleado se ha convertido en un elemento estratégico para todas aquellas organizaciones que buscan atraer y conservar el talento.
En un mundo empresarial tan competitivo en donde es necesario mejorar la productividad laboral y el rendimiento laboral, invertir en esta experiencia del empleado supone una gran inversión para la empresa. No consideres esta inversión como un gasto, sino como una inversión en el futuro de la organización.