La desmotivación laboral es uno de los problemas más graves que puede sufrir una empresa. Sin importar el sector en el que opere, el buen hacer de una empresa depende de sus trabajadores y si el estado de ánimo de estos no es el adecuado, el servicio de la empresa se verá afectado.
Por este motivo es muy importante conocer algunos de los síntomas de desmotivación laboral y, por supuesto, detectarla en el trabajo. Combatir la desmotivación laboral se puede hacer de muchas formas y tampoco es tan complicado, a veces, pequeños cambios como incorporar fruta en la oficina puede mejorar el ánimo entre los trabajadores.
En este artículo vamos a tratar de conocer mejor qué es la desmotivación laboral. Aquí encontrarás ayuda en temas importantes, por ejemplo, cómo detectar la desmotivación laboral y también soluciones para conseguir una buena motivación en la oficina.
¿Qué es la desmotivación laboral?
Podemos definir la desmotivación laboral como un estado psicológico y emocional que experimenta un empleado en su entorno laboral. Este estado está caracterizado por la pérdida de interés y entusiasmo a la hora de realizar sus tareas en la oficina además de contribuir a los objetivos de la propia empresa.
Es importante diferenciar bien la desmotivación laboral de la pereza o la fatiga, ya que la desmotivación laboral es un estado persistente de apatía y no se trata de algo momentáneo. Por otro lado, la desmotivación laboral no significa siempre que haya un conflicto abierto.
Esta se puede manifestar con inercia pasiva, ya que los trabajadores desmotivados siguen cumpliendo con sus responsabilidades de forma mecánica, pero han perdido toda la conexión emocional con la empresa.
Falta de motivación en el trabajo: cómo afecta al rendimiento y al clima laboral
Uno de los principales de la falta de motivación en el trabajo es que no es un problema individual, sus efectos pueden afectar a toda la estructura de la empresa.
Por ejemplo, los empleados desmotivados tienen menos compromiso con la empresa, lo que se traduce en una menor atención al detalle y, por lo tanto, un aumento en el número de errores. También es habitual que se retrasen los proyectos o que se tenga que invertir más tiempo en corregir fallos debido a este rendimiento laboral bajo.
La desmotivación laboral también provoca la pérdida de iniciativa por parte del trabajador. El trabajador desmotivado se limitará a seguir las instrucciones de su puesto de trabajo y no se preocupará por innovar o mejorar los procesos. Así mismo, la desmotivación laboral también suele ir de la mano con el absentismo laboral, pero también con el presentismo. En este último el trabajador está físicamente en su puesto de trabajo, pero ni rinde ni contribuye.
La desmotivación laboral también crea un clima laboral negativo. La apatía entre los empleados puede ser algo contagioso, llegando a provocar un ambiente repleto de quejas o negatividad. Esto también tiene mella en la colaboración que se puede ver afectada de forma negativa y, por supuesto, en una alta rotación. Esto se debe a que los empleados desmotivados acaban buscando a largo plazo otras oportunidades fuera de la empresa.
Cómo mejorar la motivación laboral desde el liderazgo y la comunicación
La motivación laboral se puede mejorar desde el liderazgo y la comunicación. Para lograrlo es importante mantener una buena comunicación interna. Los empleados deben saber qué objetivos deben cumplir y cómo contribuye su trabajo al bien de la organización. Un buen líder que ejerza de liderazgo tendrá que inspirar, acompañar y reconocer el esfuerzo del equipo en su conjunto.
La participación de los empleados en la toma de decisiones también es importante. Cuando sienten que su opinión cuenta no hay falta de reconocimiento en la empresa. El reconocimiento en el entorno laboral es una de las estrategias para motivar equipos más evidentes y que se debe cuidar.
Efectos del agotamiento laboral y su relación con la desmotivación
El agotamiento laboral también es conocido como “burnout”. Este burnout no es como la desmotivación laboral, pero ambos están muy relacionados. El burnout se puede resumir como estrés crónico y se caracteriza por el agotamiento emocional, un distanciamiento mental del trabajo y la baja realización personal con el puesto de trabajo.
La desmotivación laboral termina por ser una consecuencia del burnout. Básicamente, un trabajador que se encuentra inicialmente motivado se agota por la carga excesiva de trabajo o la falta de reconocimiento. Cuando el agotamiento se instala en el trabajador, el síndrome del trabajador desmotivado aparece y, por lo tanto, la consecuente desmotivación. Abordar el burnout desde un principio ayudará a combatir la desmotivación desde cero.
Principales causas de la falta de motivación en el trabajo
Hay varias causas de desmotivación en el trabajo. Saber detectar estas causas es fundamental para solucionar los problemas cuanto antes para así poner freno a la desmotivación laboral desde un principio.
Una causa bastante frecuente es la ausencia de un liderazgo motivador. Cuando hay un liderazgo deficiente en la empresa los trabajadores se pueden desmotivar, igual que sucede cuando hay una falta de reconocimiento sobre su trabajo.
La falta de claridad y poca autonomía también puede acabar provocando desmotivación laboral. Esto sucede cuando los roles están mal definidos y los trabajadores no pueden tomar decisiones sobre su propio trabajo. Otra causa bastante común se produce cuando el trabajador siente que cuenta con una remuneración injusta.
A los trabajadores les gusta saber que pueden progresar dentro de la empresa. Si hay falta de desarrollo personal o pocas oportunidades para ascender también se puede producir esta desmotivación laboral.
Finalmente, que el trabajador se encuentre en un ambiente tóxico también puede acabar produciendo desmotivación laboral. Esto puede suceder cuando se producen ciertos conflictos o existe bullying laboral.
Síntomas y señales para detectar la desmotivación laboral a tiempo
Reconocer la desmotivación en sus primeras fases es crucial para evitar que se convierta en un problema mayor. Para ello debes prestar atención a los siguientes síntomas de desmotivación laboral.
Es muy importante observar al trabajador por si hay cambios en su comportamiento. Algunos cambios pueden ser que participe menos, evite reuniones o que deje de mostrar interés. También es bastante característico que haya un incremento en los errores y los olvidos del trabajador, propios de un trabajo sin motivación.
El bajo rendimiento también es un indicador bastante característico, como lo es también las quejas constantes, la fatiga o el mal humor. Todas estas señales pueden deberse a diferentes factores, pero cuando se muestran a lo largo del tiempo lo más probable es que acaben provocando desmotivación laboral.
Estrategias prácticas para prevenir la desmotivación laboral en tu empresa
Prevenir la desmotivación laboral es más fácil que corregirla y, para lograrlo, algunas estrategias pueden ayudar.
Procura crear un entorno de trabajo saludable. Esto provocará que no haya un ambiente tóxico de trabajo y que se mejore el bienestar laboral. Con algunos pequeños cambios puedes crear este entorno, por ejemplo, proporcionando fruta fresca a tus trabajadores en la oficina.
Promueve siempre el bienestar emocional de tus trabajadores por encima de todo y procura fijar objetivos realistas. Pocas cosas hay más frustrantes que las metas o los objetivos inalcanzables.
La flexibilidad laboral también es algo que ayuda en estos casos. Habla con tus empleados sobre sus días de vacaciones o cómo puedes mejorar sus condiciones laborales. La buena comunicación también es fundamental y, por supuesto, evalúa siempre el clima laboral de forma periódica.
No solo se trata de llevar a cabo estas medidas y olvidarse. Para prevenir el burnout y desmotivación es importante estar siempre alerta y anticiparse a cualquier tipo de problema que se pueda dar.
Alimentación saludable y pausas conscientes como impulsores del bienestar
La alimentación laboral saludable puede ayudar mucho a que los trabajadores se sientan mucho mejor. Crea pausas conscientes en el trabajo, pequeños parones para desconectar, respirar y volver a las tareas con una mayor claridad mental.
Estas pausas conscientes son perfectas para que tus trabajadores puedan disfrutar de la fruta fresca en la oficina y, con ello, evitar en cierta medida la desmotivación laboral.
Conclusión: crea una cultura de motivación y compromiso duraderos
Recuerda que el trabajador es el recurso más preciado de tu empresa. De su buen estado de ánimo dependerá el futuro de tu empresa. Cuida a tus trabajadores ante cualquier problema que pueda suceder de desmotivación laboral y lograrás un compromiso más duradero.
Como empresario debes cuidar todos estos aspectos. El compromiso se debe demostrar con el tiempo y la práctica debe ser recurrente. De nada vale llevar fruta fresca un día y preocuparse por la salud mental de tus trabajadores si no pones de tu parte en otros aspectos.
Una cultura de motivación ayudará al desarrollo profesional de tus trabajadores y también hará que la empresa sea mucho más competitiva. Cuando los trabajadores se encuentran felices y motivados trabajan mucho mejor, aspecto del que se benefician los clientes y la propia empresa. Vigila la desmotivación laboral de tus empleados y evitarás uno de los aspectos más preocupantes en cualquier empresa.